Processed with VSCO with a6 presetLlevamos unos días en que allá donde vamos, nos conozcan o no, nos despiden con calidez deseándonos unas felices fiestas. Hasta los más esquivos en afectos se impregnan del espíritu de la Navidad. Y uno anda más contento por la vida. La decoración de las calles, de los espacios comunes y de nuestras propias casas envuelve la atmósfera y otorga un brillo especial a las rutinas diarias. Es tiempo de hogar con mayúsculas; de acoger con mimo a los nuestros y de compartir.

En estas fechas tan señaladas en nuestro calendario volvemos deseosos a la tradición y a esas repeticiones anuales que nos convocan a estar unidos y en armonía. Nos gusta -al menos en casa- que se mantengan ciertos “clasicos”: en los ritos, en los adornos, en los menús, en la música, en lo obsequios, en las felicitaciones, en las actividades o en los encuentros. Así que llevo días preparando el ambiente para que redescubramos en lo de siempre la chispa de estas fiestas.

Ojalá todos podáis disfrutar de alguna manera de esos momentos “dulce hogar” que tan bien nos sientan: el pesebre, un buen plato de sopa, la lectura de un libro, una conversación, un sueño reparador, un tiempo de silencio, la película de cada Navidad arrullados en una manta, el aroma de una vela, los mantecados, la vajilla delicada, la poinssetia, los villancicos, las anécdotas siempre relatadas…El cuidado del hogar se magnifica y nos devuelve con creces la inversión que hacemos en él.

Os deseo a todos una feliz Navidad y un 2018 lleno de salud y de momentos entrañables.

 

 

 

 

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Processed with VSCO with a6 presetCuando dormir es una necesidad y un bien escaso, todas las sugerencias para alcanzarlo son bien venidas. Digamos que a cierta edad -hablo por mí- las horas nocturnas van un poco por libre y en más de una ocasión nos dan la noche. Los tiempos revueltos son pésimos compañeros para el descanso. La creciente adicción tecnológica y la falta de orden en nuestras rutinas cotidianas nos pasan factura. No es de extrañar que en las calles proliferen negocios relacionados con el descanso y el sueño. Sus reclamos nos invitan a cambiar de colchón cada cierto tiempo, a cuestionarnos su composición y grosor, también a buscar la almohada que más nos conviene o a escoger mejor la ropa de cama. Andamos faltos de descanso nocturno. Lee el resto de esta entrada »

 

higos

receta de El Comidista

De la mano experimentada de nuestras hijas, hemos vivido en primera persona del plural lo que es viajar con un móvil en la mano y con diferentes aplicaciones con las que conseguimos transporte, comida y alojamiento. Nos parecía curioso que intercambiaran mensajes con los propietarios de los apartamentos que alquilamos y que se dirigieran a ellos por su nombre de pila. Recibían indicaciones de cómo acceder al edificio, dónde dejar las llaves y cómo resolver cuestiones cotidianas lejos de casa del tipo programar la lavadora, conseguir un secador de pelo o conocer dónde se recogen las diferentes basuras. La experiencia ha sido muy positiva y me ha hecho pensar, una vez más, en el hogar. Lee el resto de esta entrada »

la foto 1 (14)

Ayer volvimos a la ciudad después de unos días fuera. Bajamos a la Rambla, como tantas veces hacemos en familia. Fuimos a rezar por las víctimas del atentado terrorista y por sus familias y cada uno de nosotros depositó una vela como señal de respeto y de solidaridad. El tramo de avenida que va desde Plaza Catalunya hasta el Liceu nos pareció en esta ocasión larguísimo, interminable, eterno. Era sobrecogedor imaginar ese escenario teñido de sangre y de dolor.

Las víctimas tenían una vida, una familia, unos amigos, un trabajo, un hogar…Se llamaban Silvina, Bruno, Carmen, Ian, Pepita, Elke, Jared, Ana Mª, Pau, Luca, Xavi, Francisco, dos mujeres portuguesas y una persona aún sin identificar. Estaban en la Rambla paseando como hacemos los de aquí y los que nos visitan. En nuestro mundo global las ciudades se convierten en el hogar de los recién llegados. Ser anfitrión e invitado son papeles que se suceden en las vidas viajeras de nuestros tiempos.

Son días de mucho sufrimiento pero también de infinitos gestos de unidad, de humanidad y de ternura. Barcelona seguirá siendo ciudad de acogida. No olvidaremos lo que ha pasado ni a sus víctimas. Estamos con vosotras. Las flores, las velas, los cantos, las oraciones, los silencios, los peluches, los abrazos, las palabras escritas con tiza en las baldosas…son nuestra manera de intentar daros consuelo y cariño.

how-to-draw-a-plane-for-kids-step-7_1_000000045929_3“La novela, como el hogar y como la propia vida, es una unión de materiales sensibles”, escribe la poeta Elena Medel en el prólogo de Todos nuestros ayeres (Lumen), de Natalia Ginzburg. A través de sus páginas nos situamos como espectadores en la casa de una familia italiana de provincias en la antesala de la Segunda Guerra Mundial. Fluye la vida. Sus personajes transitan por las páginas en sus quehaceres cotidianos, entre las paredes de sus casas, de sus cocinas, de sus ropas, de sus anhelos y penas. Como en las obras posteriores de Elena Ferrante y también en la más reciente Patria, la trama la construye el suceder de los días y sus coordenadas de espacio y de tiempo la anclan y le dan un sello. Lee el resto de esta entrada »

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