Durante años me he oído decir: “tú si que te lo montas bien”. ¿A qué respondía esa frase?. Al hecho de que a los pocos días de que mis hijos acabaran el colegio, cogía el coche, lo llenaba hasta los topes de comida, ropa, juguetes, deberes y demás, y me instalaba en la casa de vacaciones. Realmente ha sido un privilegio para mis hijos durante muchos años evitar el calor sofocante y húmedo del verano en la ciudad y el poder respirar el aire fresco y sano de la montaña. Para mí, también. He podido dormir con las ventanas cerradas y disfrutar del sol de la mañana, de los baños en la piscina y de los paseos en busca de moras. Pero, chollo, chollo, no era. Yo solía contestar a los que alegremente me acusaban de tener unas vacaciones escolares que hacía lo mismo que durante todo el año pero que cambiaba de paisaje, y que eso ya me compensaba.

Pero mis hijos han ido creciendo y este año seguimos ultimando el mes de julio en la ciudad. Ya no les resulta suficientemente atractivo el cambio de paisaje. Buscan algo más. Algunos días han estado fuera, quieren que los primos vengan un fin de semana a la montaña pero luego estar ellos en la playa en su casa. Mis hijas adolescentes necesitan quedar tres veces al día con amigos diferentes y probar helados, ver películas de cine, quedar en casas y dar vueltas y más vueltas por la ciudad calurosa y sofocante. Y yo, ama de casa de profesión, me adapto a las nuevas tendencias y ocupo mis días en mil ocupaciones doméstica y de ocio. Hemos hecho algún fin de semana más largo con los chicos, hemos hecho saliditas y hemos avanzado tareas de cara a septiembre como comprar libros y batas para el colegio.

Y ahora en agosto empezaremos las vacaciones todos. También las mías. Por primera vez me planteo seriamente compartir las tareas de la casa con todos los miembros de la familia. A mí tampoco me basta con cambiar de paisaje. Estoy dispuesta a ofrecer mi experiencia a quien la reclame, pero las vacaciones las debemos disfrutar todos. Estoy segura que ese descanso revertirá en bien de todos. Ya os contaré cómo me va.

En agosto el blog estará activo para que podáis consultar o sugerir los temas que os apetezcan. He reservado unos post muy especiales que  introduciré una vez por semana. Espero que los disfrutéis allí donde estéis. ¡Buen verano!

Enlace relacionado: Cuidar la mente del ama de casa

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