Aunque encontramos tomates todo el año, es a partir de ahora cuando podemos comer tomates en su punto. Los últimos años recurro a un campesino del pueblo donde veraneo para abastecerme. Pregunté por todo el pueblo dónde podían venderme tomates directamente del huerto. Quería “acampesinarme” un poco aprovechando el entorno. Mis hijas dicen que lo he conseguido. Sé por Jesús, un toledano afincado en Francia hace muchos años, el lento proceso de las tomateras y cómo la meteorología determina su crecimiento. En casa los tomates de verdad son los que tomamos en verano. El resto del año, mis hijos preguntan: “¿no hay tomates como los de Jesús?”. La diferencia de sabor es espectacular. De esos que quedan en la memoria.

Comentamos un día en el blog recetas de cremas o ensaladas refrescantes. Muchas llevan tomate. Los expertos en nutrición resaltan su alto poder antioxidante. Así que nos apuntamos a la lista de adictos al tomate. Cuando era pequeña, en esta época, solíamos vaciar tomates de ensalada grandes y rojos para rellenarlos con una picada de huevo y atún. Las pepitas y demás trozos que obteníamos del vaciado los utilizábamos para sofritos o para untar pan con tomate. Lo poníamos en un recipiente con aceite y sal y lo servíamos con una cucharita encima de cada rebanada de pan.

El otro día en El Hotel del Prado de Puigcerdà (Girona) tomé unos tomates raf rellenos de aguacate, cangrejo, espárrago verde y trocitos del propio tomate. Estaban buenísimos. Eran una versión actualizada de los tomates de mi infancia. Los presentaron sobre un lecho de lechugas con hilos de puerro fritos. Una buena receta para el verano.

Hay variedad de tomates: raf, Montserrat, rama, pera, cherry, tigre…os recomiendo ir probándolos todos y aprovechar sus diferentes formas y sabores. Mis amigos Jordi y Núria me mandaron el otro día una foto de una de sus tomateras. Guardaron las semilas de un tomate que les pasé el verano pasado y de ahí han surgido nuevos tomates. Tienen una pinta extraordinaria  y cuando los has cuidado tú mismo saben a gloria.

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