Ikea regadera Socker

Regadera Socker de Ikea

Hubo un tiempo en que nos íbamos toda la familia en bloque de vacaciones. Entonces, en cierta manera, “cerraba” nuestra casa y al volver no había sorpresas. Las cosas estaban tal como las habíamos dejado. La dinámica de los últimos años es diferente. El verano es un tiempo de puertas y ventanas abiertas, de entradas y salidas continuas. Hablamos pues de una casa en constante movimiento. A efectos organizativos, este trajín no encaja demasiado con mi inclinación al orden y al control doméstico. Así que he decidido establecer unas mínimas pautas de mantenimiento para el verano. La idea es que al ser pocas y claras toda la familia las haga suyas. Ahí van.

Hay que ser muy meticulosos con los alimentos y con su conservación. Nevera y despensa deben estar en permanente revisión para que nada se estropee. El verano pasado aparecí por casa en mitad de las vacaciones. No me podía creer lo que veían mis ojos: un bodegón de frutas totalmente putrefactas en una bandeja en medio de la mesa de la cocina. Hice una foto indignada y la mandé por el grupo de whatsapp. “No he sido yo”, “ni yo”…fueron las respuestas. ¡No me lo podía creer!

Las plantas que nos acompañan y alegran durante todo el año necesitan ahora más que nunca nuestra atención. Las instrucciones en este apartado se reducen a una palabra: regar. Llevo semanas luchando contra la cochinilla que ataca a mi limonero cada año. En los últimos días he visto caer uno tras otro los incipientes limones que estaban creciendo…este árbol está con nosotros desde que vinimos a vivir a esta casa. Para Sant Jordi nuestro hijo pequeño le dedicó un poema  y ganó el premio de poesía. Así que con frutos o sin ellos, le sacamos mucho jugo. Pero necesita agua para vivir.

Hay cierta resistencia en casa a hacerse cargo de las basuras. Parece ser que es un problema extendido en muchos hogares. Los restos orgánicos y el calor constituyen una fétida combinación. La indicación -por decirlo suavemente- es que el último que se vaya de casa debe vaciar los cubos de las diferentes basuras y bajarlas al contenedor. Doy por sentado, que entre medio, se cambia la bolsa. Lo digo aquí no sea que luego me digan que no estaba en la lista. Y si no está por escrito, parece ser que no cuenta.

En agosto proliferan los hurtos en las viviendas. Hay varias estrategias para dar una imagen de casa en activo pero la medida más efectiva para protegerla es cerrar la puerta con llave. Ese pequeño gesto es una buena medida de seguridad.

Cada uno conoce su casa y sus particularidades. En la nuestra los libros ocupan la mayor parte del espacio. Hablo de muchos, de una cifra de cuatro números. Llevaba días agobiada por el polvo que entra con todo abierto, aumentado este año por las obras en inmuebles vecinos. Así  que, aunque os parezca curioso/sorprendente, he optado por limpiar bien los volúmenes y las estanterías para después taparlas con un plástico muy fino. Están protegidas del techo al suelo. No sabéis lo tranquila que estoy sabiendo que los libros pasarán el verano tranquilos y limpios.

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