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Isa Solà en Guinea

“Haití es mi casa, mi familia, mi trabajo, mi sufrimiento y mi alegría, y mi lugar de encuentro con Dios”, escribía Isa Solà después del terremoto que asoló el país en 2010. El pasado 2 de septiembre, Isa, religiosa de Jesús-María, fue asesinada mientras conducía por el centro de Puerto Príncipe, la capital del país. Los haitianos perdieron a una madre que velaba por ellos, que no concebía alejarse de los suyos y que encontró en la misión de educar, sanar y acompañar, la razón de su existencia. Su familia perdió a su dulce hermana pequeña. Su otra familia de Jesús-María perdió a una misionera incansable, a una de las suyas, a una amiga. A medida que pasan los días, su figura inmensa e iluminadora crece y nos invita a construir  un mundo mejor.

Hablamos todo el tiempo en el blog de cuidar nuestras casas y de lo importante que son las vivencias y experiencias que volcamos en ellas. Isa apuntaló la suya sobre ruinas en un país tremendamente pobre, que el terremoto dejó devastado. Y en esa carencia material absoluta edificó un hogar donde las personas que se acercaban encontraron el mimo y la ternura que les daba esperanza. Si es una lotería nacer en un lugar y no en otro, más lo es que te toque cerca una persona de ese calibre humano. Mirad y escuchad a Isa en este documental. Explica su trabajo excepcional como si fuera lo más natural del mundo: http://www.rtve.es/alacarta/videos/pueblo-de-dios/pueblo-dios-haiti-dia-infierno/1120970/

Antes de Haití, Isa Solà estuvo 14 años en Ebibeyin (Guinea Ecuatorial) donde empezó su vida de misionera. La también religiosa Encarna Viarnès, delegada en África de la congregación, la recuerda allí donde “tanto la vi dirigiendo el colegio, como trabajando en el huerto, ayudando a asear a los niños o visitando a las familias”. Herminia, una monja de 86 años, que ahora reside en Valencia, compartió casa en África con Isa y resalta su capacidad para hacer muchas cosas y su tesón para mejorar la formación de los profesores. Viarnès define a Isa como “una mujer sencilla, con los pies en la tierra y el corazón arraigado a Dios”.

Aquellos que la conocimos y muchas personas que se han acercado a ella al conocer la noticia de su muerte queremos contribuir a que su proyecto en Haití siga vivo. Educación y sanidad eran los ejes de su actuación. La fundación Juntos Mejor canaliza las ayudas y trabaja en diferentes proyectos de desarrollo en el planeta. En medio del dolor y la tristeza que deja su fallecimiento y las circunstancias en que se produjo, surgen brotes de solidaridad. Isa sembró, sembró y sembró. Colaborar con la fundación ayudará a que se hagan realidad más proyectos de hogar, de vida, para personas que carecen de él.

Os dejo estos enlaces para que podáis conocer más la figura de Isa y su trabajo:

http://www.lavanguardia.com/vida/20160911/41229620330/un-legado-en-haiti.html?utm_campaign=botones_sociales&utm_source=twitter&utm_medium=social

http://www.pressreader.com/spain/la-vanguardia-1%C2%AA-edici%C3%B3n/20160911/282694751612592

 

 

 

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