ELLA_WOODWARD_14Es joven y guapa, trabajó de modelo y vive en Londres, donde estudia en el College of Naturopathic Medicine. Está en la veintena, pero su experiencia vital parece que le haya hecho experimentar ya varias vidas. Cuando hace cinco años le diagnosticaron una enfermedad rara (síndrome de taquicardia ortostática postural), apenas tenía fuerzas para poder levantarse de la cama, padecía fuertes dolores, problemas digestivos, cardíacos y de movilidad. El mundo se le caía encima y ocupaba la mayor parte del día en dormir.

Desanimada e incapaz de llevar una vida “normal”, buscó en internet información sobre métodos de curación más allá de la medicina convencional, tratamientos naturales y holísticos. Y allí se topó con Kriss Carr, autora del documental y libro Crazy Sexy Cancer, quien se convirtió en su inspiración. Carr, una bella neoyorquina de cuarenta años, que se dedicaba a la fotografía y a la interpretación, fue diagnosticada en 2003 de un cáncer poco frecuente que le afectaba al hígado y a los pulmones. En Crazy Sexy Diet relata cómo la alimentación le ayudó a vencer la enfermedad.

Ella Woodward era hasta entonces una voraz consumidora de azúcar y de chuches. Con sus hermanas preparaba una mezcla a base de chocolate con leche, nubes, gominolas, caramelo, sirope de melaza y cereales de arroz inflado. Empezó a introducir la fruta en su dieta y también las verduras que antes no le gustaban. Y avanzando en esta línea, pasito a pasito, se convirtió en vegana y recuperó su energía vital. Así nació su blog Deliciously Ella, donde iba compartiendo su proceso de curación con sus seguidores (ya ha alcanzado los 5 millones de visitas) y se retaba a incorporar nuevas y variadas recetas. En la actualidad ya no necesita las medicinas que tenía que tomar de forma indefinida. “Fue como un milagro. Mis síntomas prácticamente desaparecieron y recuperé la autoestima; y todo gracias a los beneficios de los vegetales”, ha escrito.

Las delicias de Ella (Salamandra) recoge un centenar de recetas saludables, sin gluten, azúcares refinados ni lácteos. Woodward defiende que su nueva alimentación le ha proporcionado una nueva vida, llena de felicidad. “Me siento estupenda y todo sabe mejor. Mis papilas gustativas son mucho más sensibles, y ahora prefiero unos brownies de boniato a un puñado de chuches”, escribe en el prólogo.

Nos gustan sus delicias como los fideos de calabacín con pesto de aguacate, la pasta con salsa boloñesa de lentejas, la mousse de mango y anacardo o el smoothie clásico de frutas del bosque. Su libro es útil, con información de primera mano sobre alimentos, tipos de cocción, tiendas online o marcas recomendables de pequeños electrodomésticos, imprescindibles para sus recetas (robot, batidora y licuadora).

Hace unos años el neurólogo francés David Servan-Schreiber escribió Anti Cáncer (Espasa), un libro científico y también vivido en primera persona. Diagnosticado de un tumor cerebral, empezó a estudiar cómo determinados alimentos fomentaban procesos inflamatorios que abonaban el cáncer. Defendía una dieta rica en frutas (especialmente las de color rojo) y verduras, sin azúcares ni harinas y con poca carne roja. Se curó. Años más tarde recayó y murió joven, con 50 años. Sus consejos y sus múltiples testimonios sobre enfermedad y forma de vida han ayudado a muchos enfermos, en especial a cuidar su dieta.

Más recientemente el médico japonés Hiromi Shinya con su exitoso libro La enzima prodigiosa (Aguilar) defendía una dieta en la que las verduras y frutas alcanzarán el 85% frente a los demás alimentos. Experto en el estudio del intestino, considera que su buen funcionamiento tiene mucho que ver con lo que comemos y descarta los lácteos por las alergias e intolerancias que provoca en la mayoría de las personas.

La filosofía de Woodward incide en los mismos elementos. En esta ocasión es una paciente y no un médico quien defiende los beneficios de la comida saludable. Lo enriquece con sus recetas, sencillas, variadas, coloristas y apetitosas. Su juventud y su forma fresca de comunicar es un excelente reclamo para pasarse a la dieta sana.

 

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