avecinosEl diccionario define vecino como persona que vive en un barrio o municipio y también en el mismo edificio pero en viviendas diferentes. Series españolas y extranjeras como “La que se avecina”, “Aquí no hay quien viva”, “Friends” o “The big bang theory” se han alimentado del inacabable pozo de inspiración que representan las comunidades vecinales y las relaciones entre sus miembros. Se tiende a la comedia y a presentar los diferentes prototipos de personas que nos podemos encontrar en un mismo bloque. Mejor reír.

Cuando alguien se muda de casa suele estar muy pendiente de las características de su nueva vivienda y muchas veces olvida preguntar por los vecinos. Una vez instalados, puede llevarse alguna sorpresa desagradable. Y  en muchas ocasiones de difícil solución. Así que anotemos: recabar información del vecindario antes de cambiar de casa. Especial atención a los más cercanos, los de arriba y los de al lado.

Convivir no es tarea fácil. Se presupone que existen unas normas no escritas que facilitan la vida a todos los miembros de una comunidad. Con frecuencia este supuesto no funciona y las juntas de propietarios redactan unas normas que regulan aspectos prácticos que hacen referencia a horarios, temas de ruido, basuras,  y demás aspectos cotidianos. Nos encontramos siempre el que hace una lectura flexible o muy laxa de los acuerdos tomados y también el que se abandera como defensor de la norma y no pasa ni una. Aquí empieza el baile.

La música a gran volumen, los ruidos de muebles o de pasos contundentes, las mascotas abandonas a su suerte que gimen o ladran todo el día, el riego de plantas en cascada y a deshora, la caída libre de colillas y otros objetos de desecho por los patios de luces o los persistentes y pestilentes olores son los motivos más frecuentes de roce entre vecinos. Hay quien protesta a la primera de cambio, quien aguanta estoicamente hasta que no puede más y quien se presenta educadamente y comenta de pasada la incomodidad de la actuación esperando que el vecino se dé por aludido.

Existen unidades especiales de la Guardia Urbana que estudian estos temas de proximidad, como los llaman ellos, y que se encuentran con situaciones de lo más extremas y excéntricas. En caso de padecer una molestia importante se aconseja llamar al 112 y evitar el enfrentamiento personal. Son varias las personas que ante la imposibilidad de vivir tranquilamente por culpa de un vecino se ven obligados a cambiar de casa. Desgraciadamente , siempre se va el afectado y no el causante.

Excepcionalmente puede tocarte la lotería y disfrutar de un vecino amigo que te facilita y alegra la vida. Eso es tener mucha suerte. Lo habitual es tener poca relación y hablar de los consabidos tópicos del tiempo cuando te los encuentras en la portería o en el ascensor. No es mala cosa. Algún día os hablaré de la pesadilla que supone para algunos lidiar con un mal vecino, un pésimo vecino y/0 un psicópata que impide sin ningún derecho que tu hogar sea tu refugio.

 

 

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