ban-limpieza-2Vitaminados y con las fuerzas repuestas, la primavera nos reta a diferentes limpiezas domésticas, de esas que toca hacer dos veces al año, como mínimo. El concepto de “hacer sábado” queda descartado. Nos inmoviliza una jornada festiva completa y además nos deja para el arrastre, agotados. Aconsejo programar y dividir las tareas de tal modo que poco a poco consigamos nuestro objetivo de poner la casa a tono para el verano pero sin morir en el intento.

Cuando el día amanece despejado y soleado es muy cómodo poner lavadoras con rellenos nórdicos, plaids, mantas, fundas del sofá, cojines y cortinas. La buena temperatura permite un secado perfecto y rápido, sin humedades. Hay que leer atentamente las instrucciones de limpieza de cada prenda para no llevarnos sorpresas desagradables. Afortunadamente la mayoría de la ropa se puede lavar en casa. Es preferible poner varios programas cortos con poca ropa que apretujar la tapicería en el bombo de la lavadora. El centrifugado, siempre suave. Poner más cantidad de jabón no dejará mejor las telas. Hay que utilizar el justo.Y si es posible tender poco para no dejar marcas ni que la ropa se deforme. Siempre que se pueda, secar estirada.

Una vez limpia y seca, la ropa que ya no necesitamos hasta la temporada invernal  la doblamos cuidadosamente y la guardamos en fundas de tela, en cajas o envasada al vacío con las bolsas especiales para este cometido. Es importante completar todo el proceso lo antes posible para que no queden bultos por en medio. Si vemos alguna prenda en mal estado, es el momento de deshacernos de ella y reponerla. Podemos destinar un día a  toda la ropa de cama de una habitación (funda protectora, cubre somier, fundas de almohadas y demás ropa de cama), otro día a otra y así hasta completar todas las camas de la casa. Este es el momento de darle la vuelta al colchón y de pasar bien el aspirador.

Las cortinas es recomendable colocarlas húmedas y que se acaben de secar colgadas. Mientras están en la lavadora, podemos aprovechar para repasar ventanas y marcos. En poco más de una hora tendremos este apartado finalizado. El resultado es muy agradecido porque es un gusto ver las telas como nuevas y desprendiendo buen olor. Respecto a las alfombras, también hay que limpiarlas en días de buena temperatura, aspirarlas y pasar una bayeta humedecida en amoniaco  perfumado. Después se enrollan y envuelven en papel de embalar. Si son muy delicadas o de grandes dimensiones, mejor a tintorerías que las traten bien o a servicios especializados como Klinet, que además te la guardan hasta que la necesites.

Esta época es también aconsejable limpiar el congelador, utilizar la comida más invernal, vaciar  y así repasar todos los compartimentos con agua y jabón. Y, puestos a prepararnos, hay que lavar los filtros del controvertido aire acondicionado antes de que empiece la batalla. Pasito a pasito, sin grandes maratones, en tramos de media hora o una hora. La casa a punto de verano y nosotros con tiempo para disfrutarlo. Otro día hablamos de los armarios de la ropa.

 

Anuncios