casa ruizSoy de esas personas que disfrutan comprando comida. Mis hijos me colocan adjetivos varios y pintorescos (léase yambis o friqui) cuando les relato con entusiasmo alguna visita al mercado o a algún comercio donde he disfrutando mirando, preguntando y comprado alimentos para casa. La ventaja de esta afición es que me lleva siempre a nuevos descubrimientos. Se amplía así el abanico de productos que entran en casa y consiguientemente de platos cocinados. La búsqueda de alimentos sanos, con denominación de origen, es un pozo sin fondo. Hoy os hablaré de mi último hallazgo: Casa Ruiz

En este establecimiento (c,Aribau 169 en Barcelona)) se vende a granel. Esta modalidad, recuperada, fomenta el consumo responsable e intenta evitar tirar comida. Los empleados de esta tienda, luminosa y espaciosa, te sirven como antaño sus productos en bolsas de papel. Allí escriben qué contiene y, si lo precisas, tiempos de cocción. Hay una fascinante variedad de legumbres: lentejas, garbanzos, judías…de distintos orígenes, tamaños y colores. Hay pastas, arroces, harinas, levaduras y productos eco. Igual de atractivo es el espacio de los cereales, las especias, el cacao, los tés, los frutos secos, las frutas deshidratadas…En fin, que hay que dosificarse.

Esta semana he cocinado un variado de legumbres que venden ya preparado (4,50 euros el kg) y que sirve para hacer una crema sabrosa y nutritiva. Una hora de cocción y lista para pasar por el turmix. El día que la hice vino a cenar Clara, amiga de una de mis hijas. La verdad es que pasadas las horas espesó más de la cuenta pero ella me sugirió utilizar el puré como un humus de lentejas acompañado de pan de pita. Buena idea. En mi visita compré también lentejas  (2,90 e/kg) y he decidido esta vez seguir la receta que nos proponen en su web, con vegetales, pimentón y hueso de jamón. Me traje también quinoa blanca (9,90) para preparar con verduras y el aromático arroz basmati (4,80)para acompañar un rustido de carne.

Hacía tiempo que no veía unas nueces de Macadamia tan grandes como las de Ruiz. En casa solemos consumir anacardos, pistachos, nueces y últimamente dátiles de Israel (¡casi nada!). Los frutos secos tomados con medida dan energía y son antioxidantes. Tengo comprobado que si los dejo a la vista, vuelan. Hay también una extensa variedad de semillas que harían feliz a mi amiga Lourdes. Y sémolas y cuscús, tan en alza. También algas.

Casa Ruiz se suma a mis habituales tiendas de frutos secos en Barcelona. Casa Gispert (c, Sombrerers, 23), junto a la basílica de Santa María del Mar, tiene el encanto de los comercios con mucha historia. Están en el negocio del tueste de café y frutos secos desde 1851. Y Morilla en diferentes puestos del mercado de la Boquería, donde encuentro los mejores higos turcos que le gustan a mi padre y las rodajas de naranja confitada que preparan semi bañadas en chocolate y que son un vicio. Por cierto la ONU declaró este 2016 año internacional de las legumbres.

 

 

Anuncios