Lámpara Santa&Cole

Lámpara Santa&Cole

Cada uno de los objetos que tenemos en casa requiere de una forma u otra nuestra atención. El cuidado que ponemos en su limpieza y mantenimiento aseguran su buena presencia a lo largo del tiempo. Si revisamos cada una de las lámparas que tenemos en las distintas estancias de nuestro hogar, comprobaremos que hay trabajo por delante. Si queremos que la luz que nos proporcionan sea cálida y agradable debemos revisar periódicamente sus partes y limpiar pies, bombillas y pantallas. Hoy hablamos de éstas últimas.

Es increíble la cantidad de polvo que debe haber en suspensión porque no doy crédito cuando hago mis inspecciones en plan CSI y veo la pantalla de televisión, la mesa de madera del comedor, los lomos de los libros…y tantas otras cosas. Cómo es posible que haya tanto. He llegado a pensar que cuánto más limpias, más hay, pero no me arriesgo a dejar de hacerlo. Las pantallas de las lámparas son un espacio propicio para que “aterricen” las partículas de polvo. No debemos olvidarnos de repasarlas con frecuencia para que estén limpias.

Acostumbro a utilizar unas gamuzas verdes atrapa-polvo (las compro en Mercadona). Os aconsejo usar una sólo para esta tarea. No soy partidaria de limpiar con plumero. Nunca me ha gustado porque no hace más que traspasar el problema de un sitio a otro. Si las pantallas son de tela y pasas el trapo cuidadosamente verás cómo se ennegrece. Si hace tiempo que no las limpiamos, va bien hacer una primera pasada con el cepillo pequeño del aspirador y después repasar con el trapo.

En caso de que la pantalla esté muy expuesta como, por ejemplo, en la cocina, después del aspirador y la gamuza se puede repasar con una bayeta humedecida en amoniaco perfumado. Las manchas en las pantallas de tela son más delicadas de tratar. En algunos casos se puede aplicar espuma en seco. En la Droguería Rovira , donde tienen productos y consejos para todo, me recomiendan limpiar las de tela fina con un paño humedecido en percloretileno. Para que no queden marcas, me comentan que lo ideal es ir pasando con una gamuza el producto y a la vez aplicar aire caliente con un secador de pelo.

Las pantallas de cristal o plástico se limpian, siempre con la luz apagada, con agua y jabón y se secan bien. Hay que hacerlo por la parte exterior y también por la interior. Las de papel y pergamino, mejor sólo con el trapo en seco porque se podrían humedecer más de la cuenta y estropear.Las lámparas antiguas de lágrimas relucen con agua y alcohol. Las tapas de las luces de techo empotradas, tan habituales en cocinas y baños, se empañan y también acumulan polvo. Si se funde una bombilla es el momento ideal para aprovechar y limpiarla con agua y un poco de jabón. Es sorprendente como una vez colocadas dejan pasar la luz con mucha más fuerza. Se trata una vez más de pequeñas tareas que a veces sólo aprecia quien las hace pero que disfrutan todos.

 

 

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