a listasmemorables_websiteEste verano mi hermano me regaló con mucha intención el libro Lo primero es lo primero, de Stephen R. Covey. Descubro que soy una “adicta a lo urgente” y en los últimos meses trabajo con empeño para que mi vida se impregne de lo importante. En Navidad me llega el libro Listas memorables (Salamandra), de Shaun Usher y hace unos días acudo al teatro a ver La Llista (Teatre Lliure). Parece que hay una confabulación a mi alrededor para hablar de algo cotidiano y muy presente en mi vida y en la de muchas personas. Los aficionados a las listas buscamos en ellas organización, decisión, resolución y, al final, relax y descanso.

La Llista está basada en un texto de la dramaturga canadiense Jennifer Tremblay. Se trata de un monólogo donde la protagonista, una mujer que se va a vivir al campo y que elabora listas constantemente, busca paz y tranquilidad. Pero ese nuevo entorno no apacigua su desasosiego vital. Hace listas y más listas pero no discierne lo importante de lo prescindible. Primera lección: las listas deben priorizar lo que realmente vale la pena, no son una mera enumeración de tareas u objetivos sin más.

A mí las listas me ayudan a descargar mi mente y a recordar con mayor intensidad. Al escribir retengo con más fuerza lo que he puesto en el papel. Hago listas de cosas pendientes, de temas importantes para comentar, de cosas que faltan en casa, de ropa que quiero meter en la maleta, de correos que quiero escribir, de llamadas…Una de las grandes satisfacciones de esta actividad la proporciona el momento “tachar de la lista”. Hecho. Objetivo cumplido. La contrapartida son esas anotaciones que no borramos ni a la de tres, que remarcamos con una flecha, en otro color o envolvemos en un círculo. Hay cosas que se resisten a caer de la lista. Quizá habría que eliminarlas pasado un tiempo -y así dejarían de torturarnos-por imposibles, inalcanzables o poco realistas.

En Listas memorables descubro curiosidades como las normas de amistad del dramaturgo Noël Coard, la lista de Marilyn Monroe de cosas en las que se debe esforzar, la de Leonardo da Vinci sobre temas a investigar, las del sociólogo Roland Barthes sobre las cosas que le gustan y las que no, las normas para educar a un niño de Susan Sontang, la de valores de la comunidad del arquitecto Frank Lloyd Wright, los libros favoritos de la escritora Edith Warton…más de un centenar de listas de personas anónimas y conocidas que resultan muy entretenidas de leer y que dicen mucho de cada persona.

En el apartado de “borradores” de este blog -que sólo veo yo- tengo un listado de temas que me gustaría tratar en el futuro. Constato que los incorporados recientemente, los escribo antes. Espero discernir cuáles son importantes para este foro del hogar y así conseguir que este espacio sea una larga -y ojalá interesante- lista sobre temas domésticos.

 

 

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