aireLas últimas semanas estamos enlazando una ola de calor tras otra. En esta Barcelona a pleno sol con un índice de humedad altísimo los días transcurren pesadamente con los termómetros disparados por las nubes. A mi abuelo le gustaba comparar las temperaturas de diferentes localidades y en los meses estivales la palabra clave era “mínima”. Si durante el día hacía mucho calor pero por la noche la temperatura “mínima” bajaba considerablemente, el descanso estaba asegurado. Eso ocurría en su Ávila natal. Estos días las mínimas son máximas porque no bajamos de los 27 grados y nuestro cuerpo lo acusa. ¿Cómo podemos paliar los efectos del calor sofocante en nuestras casas?

En todas las familias hay una parte de los miembros que tolera mejor el calor que otros. Hablar del calor y estar constantemente mirando la temperatura que hace no es una buena táctica pues activa las alarmas en nuestro cuerpo. Cada uno tiene la casa que tiene, con su orientación, altura y condiciones pero como norma general hay que bajar persianas y toldos en las horas de exposición de sol. Cuando la intensidad de los rayos solares baja, es momento de abrir de par en par y de buscar que circule el aire, de propiciar la corriente.

Las duchas fresquitas y rápidas al llegar a casa o antes de ir a la cama regulan un poco el termostato de nuestro organismo. De todos es sabido que beber y beber es lo mejor que podemos hacer para hidratarnos y aunque muchos busquen en la nevera, los expertos dicen que el agua a temperatura ambiente es la más saludable. Es tiempo de comidas ligeras y refrescantes donde las hortalizas y las frutas tienen un papel protagonista.

Las horas del final de la tarde son las mejores regar plantas y fregar el suelo. Mi hija me ve cada día pasando el suelo de la terraza y me pregunta “qué que te ha dado”. Pues la sensación de que si lo mojo todo, mitigo el calor acumulado durante la jornada y refresco un poco el ambiente. Hay que aligerar la ropa de casa y lavar a diario fundas de almohadas, toallas y cojines (En las rebajas encontramos buenas ofertas para renovar almohadas. Algunas lo requieren). Cuando te recuestas y hueles a limpio también te alivia. Comprar un pulverizador para rociar la cama antes de acostarte o mojarte la cara y la nuca también funciona. Si quieres, lo puedes aromatizar.

Este año he comprado un par de ventiladores -sin duda, este mes habrá sido exitoso para el sector-. El aire en movimiento rompe el agobio de un ambiente estanco. Uno acaba acostumbrándose a su ruido de fondo. Los hay con temporizador para programar cuando apagarlo. Su consumo eléctrico es bajo. Y los que tenemos en alguna habitación aire acondicionado, sólo es cuestión de darle al mando (es básico que los filtros estén limpios). Ya os expuse mis precauciones con este tipo de aire pero estos días no puedo hacer campaña en contra: El aire acondicionado me va a matar.

¡Feliz verano a todos!

 

 

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