Esculturas de Pladevall en Ventalló

El pasado mes de julio me llamaron de 8TV. El programa Equip de reporters estaba preparando un reportaje sobre los clichés de la mujer a propósito de unas jornadas estivales destinadas a público femenino que desde hace unos años se organizan en Cornellà.  Estábamos a un par de días de la emisión del programa. Habían recabado diferentes opiniones de mujeres que estaban descubriendo la formación y el mundo laboral después de una larga trayectoria dedicadas a la casa y al cuidado de la familia. Les interesaba mi testimonio, que representa un poco el camino inverso. Accedí a que vinieran. Hablamos amigablemente de que lo que os he explicado tantas veces: he dedicado más de una década a trabajar en casa. Fue una decisión que tomé de forma espontánea al nacer mis hijos y que me ha reportado muchas vivencias agradables.

Nuestro hijo pequeño disfrutó de lo lindo con la visita de la tele. Previamente a la llegada de los periodista me decía que quería salir en las imágenes. Yo le replicaba que podría salir “de fondo” pero al final resultó que a los reporteros les interesaba recoger nuestra vida cotidiana y ahí aparecía él en acción, haciendo los deberes de verano mientras yo preparaba la comida. Lo que se vio en el reportaje y lo que hablamos fuera de cámara es una más de esas conversaciones y reflexiones que nos hacemos a diario hombres y mujeres. Cada uno de nosotros busca una fórmula que nos permita compaginar nuestra vida familiar y doméstica con la realización de tareas profesionales, que en muchas ocasiones requiere pasar muchas horas lejos del hogar.

Las variables son tantas y diversas que lo que a una persona le funciona, a otro no le encaja. Así que lo más razonable es construirse cada uno su propio modelo. Hay que detenerse y pensar qué queremos, cuáles son nuestras prioridades y necesidades, nuestros recursos y medios (lo material también cuenta), nuestro plan… El tiempo pasa tan deprisa que no siempre nos permite repetir las jugadas. El verano es un buen momento para reflexionar sobre nuestro próximo curso vital y estudiar cómo queremos encajar las diferentes piezas. En algunos casos, se trata de redireccionar nuestra vida; en otros, de dar un cambio radical a nuestra existencia.

Y hace un par de días me topé con un ejemplo de persona que se ha parado a pensar en cómo quiere vivir. Fue en la casa-estudio del escultor Enric Pladevall en Ventalló . Nos llevó a conocer su obra y su proyecto L’Olivar nuestro amigo Pepe Ribas. Escuché al artista planificar su vida personal y profesional pausadamente para los próximos diez años. Sin prisas, pero con objetivos claros que ocuparán sus días y le llenarán de felicidad. Me quedo con la armonía de su trabajo y con esa paz que transmiten los que optan convencidos por su modelo vital.

Os dejo el enlace de 8TV (mi intervención aparece en el minuto 9:16): http://www.8tv.cat/8aldia/equip-reporters/alliberant-se-del-clixe/

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