“El hogar es un invento que hasta hoy nadie ha podido mejorar”. La frase es de la periodista y escritora Ann Douglas y la leo en la revista AR que bajo el epígrafe “Calor de hogar” recoge testimonios que ensalzan la casa. En las mismas páginas encuentro otra sentencia atribuida a Antonio Gala:”Una casa es el lugar donde uno es esperado”. Y uno lee esa frase tan poética con la particular cadencia del veterano escritor al que imaginamos sentado en un sillón con uno de sus bastones en la mano. La famosa y ascendente actriz Jennifer Lawrence afirma: “Disfruto en la alfombra roja. Pero cuando todo acaba estoy deseando irme a casa”. Me alegra que se presente el hogar como tendencia. Todos los humanos encontramos refugio y amparo en nuestras casas y cuando pensamos en ella desde la lejanía se hace explícito el concepto de hogar. Empezamos el año con nuevos y renovados propósitos domésticos.

Está muy bien que las “celebrities” hablen del hogar porque a veces creemos que el glamour está fuera de casa. Nuestra vida transcurre en un ir y venir. La actividad fuera de nuestras casas conforma una parte de nuestra existencia pero la vuelta a casa al acabar la jornada nos proporciona mucho calor. En los últimos años, las restricciones económicas han propiciado el redescubrimiento de nuestras casas como espacio de ocio y encuentro para disfrutar de momentos y actividades sin salir a la calle y gastando muy poco dinero.

Con el nuevo año, todos nos proponemos retos y anhelamos cumplir algunos objetivos -hay unos clásicos que se repiten año tras año-. Me gusta también que incluyan el hogar. Tengo en mente sustituir en los próximos meses algunos elementos que están viejos o que no rinden como debieran. Pienso en algún pequeño electrodoméstico. También en objetos de menaje. Estos días hay variedad de ofertas y rebajas en esta materia. Es un buen momento para empezar a realizar deseos domésticos. Me gustaría también renovar algunos básicos como rellenos de cojines y almohadas. Son cosas que no se ven a primera vista pero que al cambiar la ropa de cama uno percibe el desgaste. También me ronda cambiar algunos elementos decorativos. Estoy pensando en una lámpara y en incorporar un estante en el salón. Tengo algunas asignaturas pendientes que tienen que ver con el orden de papeles y fotos. Y aspiro a tareas mayores que prefiero no especificar para que no se revolucionen los de casa.

Proliferan los objetos que contienen la palabra hogar. Mis vecinos de rellano han puesto una alfombrilla con el lema “Home sweet home”. Los Reyes me trajeron las velas que ilustran este artículo. Me encantan y me dará pena encenderlas. El hogar como reclamo en jabones, tazas, manteles, delantales, maceteros, reposa-libros, cojines…El hogar protagonista de sí mismo. Un buen indicador de que cada vez más se valora la casa, el orden y el confort. Que en el 2014 se hagan realidad algunos de vuestros objetivos domésticos.

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