Entendemos las inversiones y las ayudas que requieren nuestro dinero, tiempo y apoyo para causas vitales de diferente índole. Pero nos cuesta comprender cuán necesarios son esos espaldarazos cuando hablamos de la fase terminal de nuestras vidas, que acaba inexorablemente en la muerte. Y sin embargo, si alguien te lo explica con tanta claridad, profesionalidad y humanidad como el Dr. Joan Carles Trallero, te das cuenta de que hay que volcar esfuerzos para ayudar a que los días finales de nuestra existencia sean lo más cálidos posible. Hablamos de personas mayores y también de gente de mediana edad o incluso jóvenes y niños que padecen enfermedades severas donde el pronostico no existe. El Dr Trallero presentó hace un mes la Fundación Paliaclínic. Se trata de una entidad sin ánimo de lucro que ayuda a mejorar la calidad de vida de estas personas. Con este proyecto se quiere llegar a familias que no tienen recursos para afrontar la multiplicidad de tareas que requieren estas situaciones.

Fundación Paliaclínic (www.paliaclinic.com) nace con la experiencia de muchos años de trabajo en este campo y avalada por testimonios conmovedores de familias que han perdido a un ser querido. La periodista Gemma Nierga, que presentó el acto, hablaba desde su vivencia. En la velada hubo un programa musical con actuaciones del barítono Joan Pons y del tenor David Alegret. Mientras interpretaban las piezas iba calando en nuestro interior el mensaje de esta fundación que tiene en cuenta, por encima de todo, al paciente y a su entorno. Según se dijo, el 80% de las personas que saben que van a morir desea hacerlo en casa. Ese es el deseo de los enfermos. No hablamos de lo que preferimos los demás si no del que se va. Y ese deseo, tan comprensible al intentar ponerse en el lugar del otro, resulta en ocasiones inviable.

La fundación, que trabaja con diversos centros hospitalarios, ofrece servicio a domicilio de personal médico y enfermero las 24 horas del día. También apoyo emocional y práctico. Las situaciones pueden ser diversas como la vida misma. Hablamos de propiciar una cama adaptada, de facilitar que el cuidador familiar pueda disponer de un poco de tiempo, de aplicar actividades artísticas y musicales como terapia psicológica, de acompañamiento al enfermo, de fisioterapia…, etc, etc. La familia de Natalia, un ángel de 17 años, que se fue hace nueve meses, explicaba en una carta cómo les ayudó el apoyo del equipo de Paliaclínic en la recta final. Su testimonio, tan cercano en nuestro corazón, me reafirma en el soporte de esta causa.

Hablamos en este blog del hogar, de dinámicas que nos faciliten la vida cotidiana; de comidas, orden y limpieza; de cuidar y mimar nuestro entorno para sentirnos “en casa”; del nido como refugio. Y pensamos en el día a día sin reparar que para algunos están contados.Y entiendo perfectamente que lo que queda del tiempo uno desee pasarlo en su casa.

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