11790family_houseEl titular sale de una jornada en la prestigiosa escuela de negocios IESE con motivo de la celebración del Día Internacional de la Familia. Participo en una mesa redonda para presentar el Homemakers Project, un trabajo impulsado por Home Renaissance Foundation, que promueve desde diferentes ámbitos y países la revalorización del trabajo doméstico. Una vez más redundo en mi tesis de que todos tenemos una vida doméstica y una vida profesional que conjugamos con fórmulas individualizadas. Me vienen a la cabeza aquellas representaciones gráficas de la infancia: los conjuntos. Las utilizábamos en diferentes asignaturas y visualizaban muy claramente que había cosas que estaban en un espacio único y otras que confluían desde diferentes esferas. Ha llegado el momento de poner sobre el papel de forma natural la pluralidad de ámbitos que conforman nuestras vidas para conseguir armonizar nuestro día a día. Y me complace escuchar en este foro a empresarios, psiquiatras, políticos, profesores y colectivos civiles hablar de familia, trabajo y hogar sin complejos.

Atrás quedan los comentarios en voz baja sobre la compra doméstica, los horarios de entrada y salida de nuestros hijos del colegios, las tareas o la manera de organizarnos en casa. Está en nuestras vidas y es bueno que las empresas tengan en cuenta las necesidades familiares de su personal como lo es que en los hogares apliquemos criterios de eficacia y excelencia probados en el mundo laboral. La profesora de IESE Nuria Chincilla y el  el presidente de la Plataforma per la Família Catalunya-ONU 2014 resumen en las conclusiones de la jornada un futuro mejor donde la familia es un eje transversal. Se habla de una revalorización social del trabajo de casa, de implantar modelos que funcionan en otros países europeos, de estudios que cuantifiquen el trabajo en el hogar, de formación, de facilitar la flexibilización de las trayectorias profesionales, de medidas de conciliación en las empresas, etc, etc. Y eso se está haciendo ya con éxito.

Los empresarios participantes en este foro nos explican que las personas son más productivas si son felices. También que la tecnología ayuda porque no prima el presentismo. Un ejemplo: el trabajador puede trabajar un día a la semana desde su casa. Los resultados son muy buenos. En aquellas empresas en las que se respeta a las personas, a los clientes y al entorno, los beneficios crecen. La confianza y la corresponsabilidad son los ejes de estas prácticas que ayudan a vivir. Aquellas asociaciones y personas que quieren compaginar su vida personal y profesional expresan que las redes sociales son un camino ágil para comunicarse; que necesitamos una televisión de calidad con horarios y programas que fomenten la vida familiar; que son momentos de redefinición de conceptos como el éxito y que hay que apoyar desde las administraciones y las empresas  políticas que permitan conciliar.

Os dejo un video que me han editado a próposito del programa HomemakersProject. Les agradezco su trabajo y comparto su interés por prestigiar la vida familiar y doméstica: https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=tJPL6G7_PoM

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