Hace más de una década que la compra básica de casa la hago en Mercadona. Recuerdo la primera vez que entré en el supermercado que ahora es mi segunda casa. Hacía poco que había inaugurado espacio en Barcelona. Recorrí un tanto descreída los pasillos y salí tal como entré, con las manos vacías. Desde aquella incursión el espacio ha sido remodelado en varias ocasiones, ha crecido muchísimo la oferta de productos y la afluencia de clientes y sobre todo nos hemos conocido. Mercadona que nació en Valencia es ahora un imperio en el sector. Leí hace poco en la prensa que todas las cadenas de supermercados lanzaban campañas de descuentos y ofertas; Mercadona, no. Juega la baza de que sus precios ya son competitivos de entrada. Me consta que la política de Mercadona irrita a sus contrincantes que consideran desleal que el negocio de esta cadena se base en su propia marca blanca, sin apenas espacio para otras.

Como consumidora le veo muchas ventajas que no se basan sólo en el precio. La calidad importa. Sí, Mercadona oferta crema de chocolate para untar, yogures, pan de molde sin corteza, zumos, pizzas…y una infinidad de productos bajo su sello Hacendado que son muy competitivos. Los argumentos empresariales en contra de esta propuesta se basan en que se dedican a copiar a bajo precio productos tras los cuales hay una larga trayectoria de investigación. No niego que puedan tener razón pero en mi día a día estos productos me resuelven la vida. Cuando empecé a comprar, empecé también a leer la letra pequeña del etiquetado. Entonces descubrí que las legumbres y conservas las fabrica Cidacos; los chocolates Cantalou; las pizzas y fuets, Casa Tarradellas; los yogures, Senoble; el pan de molde y la pasta, La Familia; las aceitunas, el grupo La Española…y veo coherente que el atún venga del norte y el arroz de Valencia. Ahí detrás están las marcas. Entiendo que a ellas también les interesa el negocio.

Con la economía ajustada de estos momentos hay poco margen para los caprichos y la fidelidad a una marca determinada debe tener una razón de peso. Hay un puñado de productos que no tienen imitador y ahí está un Cacaolat que no tiene competencia o un Colacao. Reconozco que en casa la marca Hacendado prima. También Bosque Verde en limpieza y Deliplus en perfumería. A riesgo de equivocarme, os recomiendo tres productos de nuevo cuño de Mercadona que tienen éxito en casa:

– La salsa de tomate artesana en bote de cristal. A mis hijos les gusta tanto que se pelean para mojarla con pan.

– Por recomendación de una amiga, hemos incorporado un champú de la nueva gama “oro líquido”. El resultado es muy bueno.

– El bote de variado de frutos secos para amenizar las ensaladas.

Creo que los consumidores tenemos criterio y buscamos calidad a buen precio. Mercadona me la ofrece. Aunque no tengo ningún reparo en apuntarme a las ofertas de marcas digamos tradicionales de Carrefour o Caprabo tipo segunda unidad al cincuenta por ciento o 3×2. Prima conseguir abastecer nuestra despensa de buenos productos a buen precio.

Enlace relacionado: Pan de molde sin corteza

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