Se acercan a nuestras casasEn primer lugar, feliz año para todos los lectores y lectoras del blog. Deseo que el 2013 rompa con las supersticiones de sus cifras finales y nos depare salud, buenos sentimientos y mejores condiciones de vida. En este aspecto final, se impone el anhelo de que todas las personas puedan disfrutar de un hogar, su espacio vital y su rincón para “estar”. En todas las casas hay elementos comunes pero al disponer los muebles, escoger los tonos y colores de las tapicerías, colocar unos objetos y no otros decoramos un hogar único y particular.El sofá es uno de esos muebles que habitan en todas las casas y que le da un toque especial. En las viviendas nuevas los primeros días van entrando muebles básicos como las camas, la mesa del comedor y las sillas, las lámparas…pero el gran momento es la llegada del sofá -o los sofás-. De pronto las cuatro paredes se convierten en algo más que una casa.

El sofá es para muchos un oasis después de una jornada agotadora, el lugar ideal para leer o para ver la tele, el espacio para conversar, dormir una siesta o tomar una cena informal. Y entre sus múltiples y variadas funciones el sofá es también, en muchas casas, el espacio escogido por los Reyes Magos para depositar sus regalos. En algunas viviendas, cada miembro de la familia tiene asignado -por cuestiones al principio prácticas y después simplemente rutinarias- un lugar en la mesa y en el sofá. Hay quien es muy celoso con ese espacio personal y no permite rotaciones al azar. Así que los Reyes, sabedores de esas peculiaridades, acostumbran a respetar esos puestos.

Son bastantes las casas que tienen una chimenea, lugar de película para colocar regalos navideños. Por ejemplo, la casa en la que vivimos que fue construida hace cincuenta años cuenta con una -cegado el tiro- y que está ocupada por libros. En muchas revistas de decoración las chimeneas son un ornamento para decorar con plantas y velas, proporcionan armonía al salón y calidez pese a que son contadas en la ciudad las que funcionan con leña. Pero los Reyes vengan de donde vengan no se descuelgan por la chimenea como Papá Noel . Buscan lugares comunes y en la mayoría de las casas ese referente es el sofá.

En los hogares con niños pequeños la noche del día 5 se prepara una bandeja con bebidas y dulces para los Reyes y se deja una ventana sin cerrar para que puedan acceder a casa. Me pregunto si los adultos conservan ese ritual. Por cierto, Majestades, a mí me hacen mucha ilusión los regalos de cosas de casa. Hay quien lo considera un tanto ofensivo. No es el caso. El hogar es muy personal y unas toallas nuevas me alegran tanto como un jersey. ¡Felices Reyes!

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