Estamos en una de esas épocas del año en que con frecuencia padezco el síndrome del nido y sucumbo a pulsiones de orden y limpieza. Busco que las cosas -cuantas menos, mejor- estén en su sitio y que el entorno sea nítido y esté resplandesciente. Estos días le ha llegado el turno a los armarios de la cocina. Usados a diario, vaciados y rellenados constantemente, sufren el desgaste de las huellas de bases húmedas o cercos de recipientes no del todo limpios. Es hora de ir actualizando cada uno de ellos de forma ordenada y sistemática.

Los armarios de mi cocina son blancos. Amenudo los limpio por fuera con una bayeta húmeda en ese, para mí, gratificante repaso final de recogida de la cocina. El interior es otro cantar. Así que ahora es buena época para sacarlo todo y:

-Eliminar piezas, vasos o platos desparejados, recipientes sin tapa, objetos inútiles o a los que no damos uso hace tiempo, sártenes que se enganchan, pequeños electrodomésticos que no funcionan, etc, etc..

-Limpiar con agua y detergente -tipo limpiador Tenn– el interior de los armarios. Prestar especial atención a las esquinas, las puertas interiores y los engarces. Secar con un trapo seco.

-Aprovechar la ocasión para colocar las cosas con criterio práctico. Tener al alcance las que usamos a diario y más altas o alejadas las piezas que sacamos poco.

-Es un buen momento para plantearse renovar vasos, tazas, boles o jarras. Si tenemos  piezas desparejadas o juegos incompletos, es mejor eliminarlos y comprar nuevos. Hay ofertas muy asequibles en Ikea, Natura Casa, Habitat o Casa Viva.

-Buscar que la estética vaya de la mano de la practicidad. Ordenar los armarios con armonía.

-Ir utilizando productos de despensa para que queden cuatro cosas y os sea más fácil limpiar. Ordenar los productos por gamas -pastas, legumbres, latas, salsas…- y poner más a mano los que tienen la fecha de caducidad corta. Acabar con los restos del invierno e ir incorporando reservas en función de las ofertas de los supermercados. Renovar la despensa la hace más apetecible.

Limpiar a fondo los armarios de la cocina es una tarea que deberíamos hacer un par de veces al año. Después es más fácil conservar el orden establecido. Personalmente me encanta abrirlos y descubrir que todo está limpio y en su sitio. Es la gratificación por padecer el síndrome.

Enlace relacionado: Pasa revista a tu despensa

También os paso un enlace con buenos consejos de limpieza: http://wp.me/pKgux-y1

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