Entramos de lleno en esos días en que al llegar a casa necesitamos abrir ventanas, descorrer cortinas y alargar el espacio hacia el exterior. Se alejan las jornadas en las que buscábamos literalmente el calor del hogar. Y ahora nos gusta que se cuele el aire de fuera, que huele a primavera pese a la contaminación y que se iluminen nuestras estancias de las tardes más prolongadas. Nuestras casas necesitan adaptarse como nuestros armarios a la nueva estación y algunos padecemos el síndrome primaveral. Os explico: una necesidad imperiosa de empaquetar el invierno, de limpiar en profundidad y de redecorar nuestras casas. Dicho así suena a un trabajo ingente pero es cuestión de unos cuantos días.

Es el momento de:

– Guardar mantas y plaids demasiado gruesos. La mayoría se pueden lavar en casa con un programa delicado. Una vez secos, doblar bien y guardar en una bolsa.

– Eliminar algunos cojines y sus fundas. En invierno aportan calidez pero con temperaturas altas pueden resultar agobiantes.

– Limpiar a fondo ventanas y cristales. Lavar las cortinas con poco jabón y colgarlas húmedas. No hace falta plancharlas y el olor a limpio del detergente los primeros días es genial.

– Retirar las alfombras que son fáciles de guardar. Algunas por su composición, tamaño o acabado es mejor dejarlas puestas bien aspiradas y limpias (un trapo humedecido con agua y amoníaco acaba con todas las manchas). Es importante dejar secar bien antes de volver a pisarlas.

– Pasar el aspirador por los sofás, levantar los cojines y lavar aquellos que lo permiten -casi todos-. Os aconsejo que si son piezas grandes no llenéis demasiado la lavadora porque se arrugan y no quedan bien. Más vale hacer varios programas cortos que permitan que las fundas estén espaciadas en el bombo.

– Revisar las plantas. Comprar plantas alegres con flores y ponerlas de tal manera que las podáis ver cuando estéis sentados.

– Colocar un par de sillas, una hamaca, una pequeña mesa…en la terraza con un farolillo. Que apetezca salir y sentarse a tomar algo. Si no tienes salida al exterior, cambia una butaca o un sofá de sitio y encáralos hacia fuera.

Con todo limpio y bien ordenado, con algunas piezas guardadas y algunos toques nuevos, nuestra casa tiene otro aire. Se impone el minimalismo frente al rococó. En primavera se agradecen menos cosas para disfrutar más del espacio. Renovar un par de fundas de cojines, unos individuales, una botella para el zumo o unas serviletas floreadas es suficente para cambiar de colorido. En Casa viva, en Natura, en Zara Home y en la tienda Sandra Marques hay excelentes productos para alegrar tu hogar.

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