En realidad este post no pretende únicamente dar consejos o recomendaciones. Si soy sincera, creo que, una vez más, escribir en el blog me reafirma y comunicarme con vosotros es un auténtico ejercicio de autoayuda. Cuando faltan dos días para celebrar la Navidad, es el momento de poner punto y final a los preparativos y empezar la “desaceleración”. Cada uno tiene su vida, su ritmo y sus recursos y no tiene sentido intentar ir en contra de estos elementos. La Navidad debe ser un motivo de celebración. Por lo tanto:

-Si no has podido cocinar o comprar con antelación, ve a lo sencillo. Recuerdo un año en que no me encontré bien en estas fechas y utilicé caldo de brick navideño. Os aseguro que les encantó. Hay platos que tenemos rodados que con un toque especial -unas virutas de jamón, una gamba, un chorrito de aceite aromático- parecen nuevos.

-No te dejes llevar por compulsiones de última hora que te lleven a un gasto excesivo e innecesario. Seguro que te puedes apañar con lo que ya tienes.

-Hay rollos de servilletas de tela de unos pocos usos que pueden unificar una mantelería sin suficientes servicios. En Zara Home, por ejemplo, las venden en diferentes colores y tamaños. Opta por el de medidas más generosas.

-Las grandes limpiezas que nos propusimos y no hicimos quedan pospuestas para después de fiestas. Ordena tu casa y cuida los detalles. No te pongas a lavar cortinas o cojines. Cuando pasen estas fechas, lo necesitarán más.

-Si quieres empaparte de buenas y sugerentes ideas, las encontrarás en el último número de El Mueble: http://www.elmueble.com/articulo/casas/2312/una_casa_llena_detalles_regalos.html

-No “vendas” mal tu trabajo: “es que no he tenido tiempo”, “no me ha quedado del todo bien”…Positiva al máximo.

-Abre tu casa por Navidad y no pretendas que nada ni nadie se mueva. Los manteles se manchan, las copas se rompen, los niños juegan y alborotan…Relájate y disfruta de la situación sin intentar recomponer en cada momento el “statu quo” inicial.

-Deja que colaboren y te ayuden. Hay trabajo para todos, más si se ofrecen voluntarios.

-Vive la Navidad en casa como una demostración de calidez y cariño, de compartir tu espacio con los demás. Esos días no funciona el reloj.

-Como anfitriones, propiciad que todos tengan su momento de protagonismo y atención. Evitad temas conflictivos. Mimad a los mayores y a los peques. Sé que algunos seguidores del blog estáis enfermos y no podéis hacer desaparecer esto en estas fechas. Así que descansad en buena compañía y no os forcéis a hacer lo que no os convenga.

Gracias a todos por compartir este espacio de reflexión sobre el hogar y dejarme de vez en cuando que haga terapia con vosotros. Os deseo lo mejor a cada uno de vosotros. ¡Feliz Navidad!

Anuncios