Ana, Román, Natalia y Luis son nombres de cuatro adolescentes que padecieron cáncer. Están curados. Son niños de mi entorno, amigos de mis hijos, que en un momento de sus vidas tuvieron que parar su actividad habitual para estar hospitalizados y recibir largas sesiones de tratamientos. Con ellos sus padres y familiares tuvieron que afrontar la crudeza de la enfermedad, especialmente hiriente cuando se trata de niños. Del dolor de aquellos momentos salieron reforzados para el resto de sus vidas. Son supervivientes y su ejemplo, un estímulo para no lamentarnos por tonterías.

Cuando visitas una unidad de oncología infantil se te remueve todo. El guionista y escritor Albert Espinosa, que ha sufrido en sus propio cuerpo la dureza del cáncer y de sus terapias, nospresenta ese mundo de forma amable. Son legión los adolescentes y jóvenes que se emocionan y apasionan con sus relatos- donde siempre está presente su propia experiencia-.

Hace un año nació una Fundación que nos permite acercarnos a las plantas oncológicas. ¿Cómo? Sencillamente aportando consolas y videojuegos que ya no usen nuestros hijos. Aquellas que han quedado relegadas por una nueva adquisición. Hablamos en este blog de reordenar y hacer limpiezas de juguetes. Ahora es un buen momento. Si tenéis consolas (Playstation, PSP, Nintendo, Xbox, Wii) las podéis enviar a la sede de Juegaterapia (C.Sagasta, 8.1º de Madrid) o poneros en contacto con alguna de las 20 asociaciones de la Federación Española de Padres de Niños con Cáncer (FEPNC) con sedes en muchas provincias españolas. Ellos las reparten en hospitales donde hay niños en tratamiento oncológico. Su lema: “la quimio jugando se pasa volando”. Hacedlo ya, antes del verano y de las vacaciones. Los hospitales están llenos de niños con cáncer, aislados durante un tiempo para su curación.

Ya se han recogido 250 consolas y 500 videojuegos. Los especialistas señalan que los juegos son positivos para la recuperación de los niños y para entretenerles en su dolor. Un objetivo de la fundación es conseguir conexión wifi en las habitaciones de los niños tratados  para que puedan estar conectados con sus amigos y familiares. Las consolas se entregan con una pegatina con los datos del donante, por si quieren agradecerlo. Esas consolas las usan los niños ingresados pero quedan en el centro hospitalario para que cuando sean dados de alta, las utilicen otros niños.

Esta iniciativa es un magnífico estímulo para revisar los cuartos infantiles y explicar a nuestros hijos cuánto bien pueden hacer esas maquinitas que no usan. Con estos argumentos, seguro que se desprenden de ellas con facilidad.

Para saber más : www.juegaterapia.com o en su facebook.

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