Hablamos estas últimas semanas de platos más veraniegos, de cremas y ensaladas refrescantes. Vamos aparcando los guisos de cuchara y en cierta manera se simplifica un poco el tema de cocción. Los segundos platos pueden ser carne, pollo o pescado a la plancha, al horno o al vapor. También rustidos que se pueden servir a temperatura ambiente como el roast beef o un pastel de pescado. El caso es que instintivamente el cuerpo y el paladar nos alejan del calor excesivo y del ambiente de olla invernal. Eso tiene sus ventajas. Se ensucia menos la cocina.

Es un buen momento para limpiar a fondo la zona de cocción pero sobre todo la campana extractora.  Es sorprendente la cantidad de grasa que se acumula en la bandeja de los extractores sencillos. En las campanas extractoras modernas y de gran potencia se reparte más la suciedad ya que la superficie es mucho más amplia.

Los filtos de todos los modelos se pueden extraer y están preparados para lavar en el lavavajillas. A mí personalmente no me gusta porque deja olor a grasa en la máquina. Prefiero lavarlos a mano. Primero, los pongo en remojo con agua bien caliente y un desengrasante tipo KH7. Los dejo unos minutos y los aclaro bien. Entonces con una esponja y en posición vertical los enjabono con Mistol presionando con la espuma para que se desprenda la grasa. Los vuelvo a aclarar y los dejo secar en posición vertical. Finalmente los seco con un paño.

Mientras están en remojo los filtros, repaso el interior de la campana con una bayeta de microfibra y un poco de jabón.  Hay zonas que amarillean mucho y que requieren desengrasante. Es un buen momento para limpiar las luces si las tiene y las tapas protectoras que se empañan cor el calor. Cuando ya tenemos todo esto limpio, sólo nos queda repasar la parte externa. Según como sea la superficie -lisa o rugosa, mate o brillante-, puede ser complicado dejarla limpia y sin huellas. No os recomiendo utilizar guantes de goma -sí de latex-porque dejan marca. Primero retirar el polvo, después pasar una bayeta humedecida un par de veces. Y el secado es lo más complicado. Con un trapo de algodón puede quedar bien si lo hacemos al momento y en la misma dirección. No recomiendo usar limpiacristales. Existen unas toallitas llamadas Clin&Clin, que venden en tiendas de electrodomésticos para superficies de acero inoxidable, que dejan una capa brillante que dura bastante y un acabado uniforme.

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