Muchas veces al mirar revistas de decoración tengo la sensación de ya haber estado en esas casas. Se parecen mucho unas a otras. Es el colorido, la disposición de los elementos, las cortinas y complementos, incluso los muebles. Responden a una moda o tendencia. Resulta gratificante conocer viviendas donde impera el sello de sus habitantes, donde los objetos, cuadros o fotografías nos abren una ventana a sus biografías. No sé por qué algunas casas tienen encanto y otras no. Me atraen las que están forjadas con experiencias y vivencias, con objetos y muebles únicos -antiguos, recuperados o nuevos-. Las que tienen alma. Como los muebles que hoy os presento.

Artlantique es una línea de muebles exclusiva porque cada una de sus piezas son únicas y porque responden al trabajo de un artista que las pensó en cada ocasión. El diseñador Ramon LLonch ha ideado diferentes piezas de mobiliario inspirado por la plasticidad de las barcas de madera en las costas de Senegal. El colorido de las naves es muy vistoso y las figuras geométricas que las decoran responden a simbología cultural de la zona. Llonch, que encontró en Senegal un espacio donde aunar sus tres grandes pasiones -deporte, aventura y arte-, quiso probar suerte con esas maderas desgastadas por el mar. Y comprobó que podía darles nueva vida: “que duren 30 años más”. Así nace esta colección de  muebles: sillas, mesas, taburetes, mecedoras, armarios y espejos.

El diseñador apunta que pocos saben tanto de reutilizar como los africanos. “Allí no es una moda, es su día a día”, señala. LLonch, cuya trayectoría profesional ha estado vinculada al mundo de la moda, diseñó y formó un equipo de artesanos nativos que entendían el valor simbólico del material que estaban trabajando y que se preocuparon de que así querdará plasmado en el producto final. Los muebles de esta colección están hechos con barcas abandonadas o compradas a pescadores, que mantenían la calidad de la madera a pesar de sus veinte años de vida. Se trata de samba, un árbol  propio del oeste de África. Llonch quiere “tirar de la cuerda” y seguir explorando caminos creando piezas que combinen el metal -de una autobús en desguace- con la madera.
  
En la tienda Coco- Mat (c. Balmes, 229) y en La Maison (c. Balmes, 266 en Barcelona) tienen expuesta algunas de estas piezas, cuyos precios oscilan entre los 260 y los 2500 euros.  También se puede visitar la colección (previa cita 93 3633260) en Lofts Sucre en Poblenou.  http://www.artlantique.com/. En Coco-Mat  nos invitan a hacer almohadas solidarias para los niños y jóvenes con discapacidad de la Fundación Privada Auxilia Barcelona. El lunes 11 de abril, a las 10.30 horas.
Anuncios