Bea nos habló de sus buñuelos y aquí tenemos su receta para hacer con thermomix.

Ingredientes:

– 250 gr de agua
– 70 gr de mantequilla
– 170 gr de harina
– 5 gr de azúcar
– 5 gr de levadura Royal o Hacendado
– 4 huevos
– pellizco de sal

Primero ponemos en el vaso de la thermomix el agua, la mantequilla, la sal, y el azúcar. Todo a 8 minutos, velocidad 4 100º. Se añade la levadura, la harina y se programa 15 minutos, velocidad 4. A parte batimos los huevos y los introducimos por el orificio superior con la máquina a velocidad 4. Una vez dentro, se tiene 15 segundos más a velocidad 4.

Esta es la masa madre de los buñuelos. Ponemos el aceite bien caliente y con cucharitas de café se van poniendo a freír, moviéndolos para que se doren de forma uniforme. Se hacen las bolitas con cucharitas de café porque triplican el volumen. Una vez fritos se ponen en una bandeja con papel absorbente. “A partir de aquí, explica Bea, yo hice crema pastelera y chocolate fondant y con la manga pastelera los rellené. Para quien los quiera hacer con pera o manzana, hay que pochar la fruta troceada con azúcar y un poquito de agua al fuego. Una vez los daditos están pochados se coge masa con una cuchara, introducimos la fruta y añadimos un poquito más de masa madre, y a freír. El toque final es espolvorearlos con azúcar”.

Cuando fui a comprar el molde de pelota de fútbol, vi en Gadgets un mini molde para rosquillas con mango largo de cuchara para ir colocando la masa en el aceite sin quemarse.

Y de los buñuelos a las rosquillas de Inés, protagonista de la novela de Almudena Grandes, Inés y la alegría (Tusquets).

Ingredientes: 3 huevos enteros, 125 gr de manteca de cerdo, 1/4 de litro de leche, 1 copita de anís, 1 copita de coñac, 250 gr de azúcar, 1/2 cucharadita de bicarbonato. Aceite de oliva para freís. Harina la que admita (más o menos un kilo)

En un bol grande se mezclan todos los ingredientes excepto la harina. Después se va incorporando poco a poco la harina hasta que la masa se desprende de las paredes del recipiente. Se tapa con un paño y se deja reposar 15 minutos. A partir de ahí se hacen las rosquillas: con la masa se hacen cilindros del tamaño de un dedo y se unen los extremos. Listas para freír y espolvorear con azúcar.

En el improbable caso de que quedará algún buñuelo o rosquilla -¡están buenísimos!- se pueden conservar bien en una caja metálica. En Gemma Pros (La Granada del Penedès, 34  en Barcelona) hay varios modelos (14 euros).

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