Hace unos días Alba S. me sugería que hablara de qué hacer si tienes invitados por sorpresa. Me instaba a ofrecer alguna variante a la socorrida tortilla de patatas y al pan con tomate y jamón. Intentaré dar alguna idea útil. De todas maneras el jamón y la tortilla son una oferta estupenda. Hay quien tiene siempre un jamón en casa. No hace falta que sea una pierna de bellota de máxima calidad. Hay una amplia gama de paletillas a precios asequibles. El hecho de tener la pieza en el jamonero es una invitación a cortar unos trozos -eso sí, con un buen cuchillo-. Sólo el olor te abre el apetito. Respecto a la tortilla -un día hablaremos de modos y costumbres de hacer una tortilla de patatas- requiere cierto tiempo y dedicación, pero también es un éxito seguro.

Entendemos que nuestros invitados sorpresa lo son porque tenemos una estrecha relación y porque, aunque no estaba previsto que se quedaran a cenar, la confianza hace que improvisemos alguna cosa y alargemos tranquilamente la conversación. A mí últimamente me gusta mucho ofrecer tres o cuatro cosas en pequeño formato y tomarlas de forma informal en el mismo sofá con la mesa de centro. Para ello he ido comprando pequeñas cazuelas, platos cuadrados, soperas, cucharas de aperitivo…todo en formato mini. En Natura Casa hay un excelente surtido a buen precio.

Con algunas cosas de recurso en nuestra despensa, nevera y congelador, podemos ponernos manos a la obra. En casa día sí, día también hay crema de alguna verdura. La pongo en las soperitas con un chorrito de aceite, de concentrado de módena o unas pipas de girasol o de calabaza fritas. Es útil tener alguna de lasa unas  raciones envasadas al vacío de crema de ceps, de calabaza o de apio que venden en  La Cuina d’en Garriga (http://www.lacuinadengarriga.com/). La ración sale a 4.50 euros pero es suficiente para uno chupitos y hay gran variedad. En las cucharitas de aperitivo podemos poner un taco de queso con foie, de salmón con huevo duro o un tomatito con jamón. Utiliza lo que tengas. Me encanta el foie o paté con mebrillo. También con queso.

En vuestra canicería pedid que os hagan -o las haceis en casa con carne picada- mini hamburguesas. Se descongelan en pocos minutos y con un poco de pan tienes un pinchito estupendo. Puedes hacer un par por persona con mostazas diferentes. Si tienes rúcula, canónigos, lechuga o una bolsa de mezclum, prepara unos boles aliñados y añádeles lo que tengas en la despensa: maíz, tomate cherry, aceitunas, pistachos, granada…La cena queda divertida y entretenida. Un buen helado en el congelador puede servirte de postre.

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