Me parece imposible que a alguien no le guste el chocolate. Pero ese alguien existe. Aunque son escasísimas las personas que no disfrutan saboreando el cacao en alguna de sus variantes. Si viene gente a casa, el chocolate es el colofón perfecto para cerrar el apartado gastronómico. En Bombones Blasi (www.blasi.es), un auténtico santuario del cacao, he comprado diferentes productos para rematar una velada, sobremesa o tarde. Desde tazas de chocolate, en las que meto fruta, hasta vasitos de chupitos para rellenar con licor pasando por hojas, lenguas de gato, láminas o bombones de diferentes tamaños y combinaciones. Estos detalles exquisitos realzan un postre o un café.

En los encuentros más informales también me gusta ofrecer de postre una bandeja de fruta pelada y variada, con un buen colorido -tipo piña, kiwi, naranja; fresón, mango, plátano- con la opción de pasar los trozos por chocolate caliente. Tengo varios modelos de pequeñas fondues con pinchitos para picar. A parte de adornar la cocina, tienen su utilidad. Deshaces el chocolate al baño María o al microondas en un recipiente y lo viertes en el cazo de la fondue, que mantiene el cacao caliente gracias a una pequeña vela que se enciende debajo.

Y una opción aún más espectacular, más llamativa y original, es la fuente de chocolate. Hace unas semanas la mostraban en Cooking (c. Provenza 249, en Barcelona y c. Londres 30 en Las Rozas, en Madrid). Se trata de un surtidor de tres pisos (existen dos tamaños), todo desmontable y fácil de guardar y limpiar. Funciona con unos paquetes de chocolate de cobertura, que se funde en el microondas durante unos minutos. Después se incorpora a la fuente que lo mantiene a temperatura y lo hace circular. Es un invento de impacto. Fui a la tienda con dos niños pequeños. Disfrutaron de lo lindo pinchando trozos de bizcocho o de fruta y dejando que se impreganaran de chocolate antes de metérselos en la boca. Su precio es 68 euros, la pequeña 88 la más grande. Más detalles en http://www.chocolatefontaine.es/fuentes-domesticas.htm

Mario Comes, uno de los propietarios de Cooking, nos explica que en sus comercios quieren ofrecer material de cocina útil y especializado, de calidad. Algunos prestigiosos cocineros acuden a su tienda a comprar sus productos. Es una experiencia pasearte y descubrir cosas. La fuente de chocolate  me parece un regalo perfecto. Estoy pensando en adjudicarmelo en alguna fecha especial y convertirlo en el gran atractivo de nuestras meriendas.

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