Las palomitas van asociadas a una película -no siempre buena-. Hace años que cuando vamos al cine, me llevo las palomitas hechas de casa. En una maravillosa bolsa de Harrod’s que me regaló mi amiga Marga meto tantas bolsas “home made” como personas vamos, y el zumo, lata o botella de agua correspondiente. Al principio mis hijos lo encontraban un poco…”cutre”. Ahora que las mayores van con sus amigas al cine y se lo pagan ellas, se hacen las palomitas en casa y se las llevan. Deben pensar que no es tan terrible cargar con una bolsa y disfrutar de la peli con tus palomitas, pero pagando sólo la entrada. El ahorro es considerable. Cuando vamos los seis de casa a una proyección la diferencia es muy importante porque la entrada vale casi lo mismo que las palomitas y la bebida.

Practicamente todas las marcas blancas de los supermercados fabrican sus palomitas -con sal, sin, de mantequilla- pero hay diferencias. En casa coincidimos en que las mejores son las Popitas, elaboradas por la empresa de frutos secos Borges. Las venden en cajas o en bolsas individuales. Y son muy sabrosas. Las hacemos al microondas durante  dos minutos y medio. Después abrimos con cuidado la bolsa de papel -el vapor que desprende puede quemar- y las vertemos en unos originales recipientes que compré en Natura Casa. Se trata de unos vasos altos decorados con motivos de palomitas. Hay tres tamaños diferentes. Los llevamos al cine, al fútbol o al sofá.

Existen también unos boles de plástico pequeños o grande -tipo ensaladera- que se encuentran en bazares orientales o tiendas de menaje y que tienen la misma función que los recipientes de Natura. Se pueden meter en el lavaplatos y son un objeto divertido. Cuando hacemos palomitas en casa se imprega toda la casa de su aroma. Hay que dejar el microondas unos minutos abierto para que se airee y es aconsejable ventilar la casa al final de la sesión. Pero ese olor a palomitas de maíz denota un ambiente festivo de sesión de cine casero.

Enlace relacionado: Intercomunicación doméstica

Anuncios