Parece que esta semana cambia definitivamente el tiempo. Estos últimos días todavía ha hecho calor, pero los próximos pronostican lluvias y bajada de temperaturas. Poco a poco vamos relegando el vestuario de pleno verano y damos pasos a camisas de manga larga y a algún pantalón de entretiempo. Para los niños, el tejano largo es una buena solución para dejar atrás las bermudas y antes de enfundarles los pantalones de pana.

En esta época dedico un par de jornadas a la tarea de cambio de armarios. No me gusta mezclar ropa de verano con la de invierno. Me provoca una desagradable sensación de desorden. Ya sabéis: vaciar, limpiar, aprovechar para descartar piezas e incorporar la ropa de la nueva temporada bien colocada. En los últimos tiempos mi trabajo de cambio de ropa se ha reducido. Lo que podría parecer un avance, en realidad no lo es. He chocado frontalmente con el concepto de cambio de armarios con mis dos hijas adolescentes. De hecho, ellas no entienden el concepto porque ya les va bien tenerlo todo, absolutamente todo al alcance. Se visten con varias capas que incluyen ropa de las  dos temporadas: desde la camiseta de tirantes hasta llegar a la sudadera.

Por una cuestión de salud mental -la mía- y de adquisición de libertad -la de ellas- sus sandalias conviven con las botas de borreguito, sus cazadoras de invierno con los vestidos de tirantes, los jerseis de cuello alto con los tops, los tejanos con más tejanos, los fulares y demás pañuelos con bolsos inmensos, capazos y pequeños complementos de fiesta. Tanta abundancia provoca situaciones caóticas en las que no encuentran nada. En sus armarios hay ropa de ellas, de un amigo, primo o conocido; y a la inversa, en los armarios ajenos hay ropa de mis hijas. Eso permite un equilibrio para que no se desborde todo por falta de espacio.

Cuando el tema se pone demasiado feo y me lanzaría furiosa a vaciar, tirar y ordenar, siempre aparece una amiga que viene a ayudar y a poner un poco de orden. He observado que la actuación de estas amigas es el contrapunto necesario para conseguir cierto equilibrio. Ese día son capaces de llenar tres o cuatro bolsas de basura.

Enlace relacionado: cambio de armarios

Anuncios