Quien no recuerda algún papel pintado que marcó alguna etapa de su vida, alguna estancia de su casa o de algún familiar. Son esos recuerdos que reaparecen de repente por algo que se asemeja, por la contemplación de una foto o por la secuencia de una película. Para bien o para mal, papeles que nos encantaban o nos horrorizaban. Acabo de visitar la exposición: Papeles pintados en el Disseny Hub Barcelona (c. Montcada, 12) con mi hija de catorce años y mi hijo de 6 años. A los tres nos ha encantado. Hemos comentado y rememorado momentos del recorrido de esta atractiva exposición, la primera que se hace en España sobre el tema. Rossend Casanova, comisario junto a Maria Teresa Canals de la muestra, nos ha explicado de forma amena y detallada la exhibición. Hemos empezado por el presente, un presente que apunta hacia donde irán las tendencias que marcarán el futuro, y después hemos conocido la parte histórica (dividida en tipologías y estilos).

Los papeles del presente más inmediato (2007-2009) están divididos en cuatro secciones: ecología, interactividad, grafismo y tecnología. Aquí encontramos un papel hecho en Nepal, cien por cien natural; una pared empapelada de dibujos de relojes que se pueden colorear; un papel que representa múltiples caras, diseñado por Javier Mariscal, otro que consigue crear la tercera dimensión -el papel sirve como revistero o estante-; o papeles termoactivos que reaccionan al calor. Estos modelos, que podemos “probar” con unos secadores que hay en la instalación, han sido el gran atractivo de mi hijo pequeño, que ahora los reclama para su habitación.

La parte histórica nos ofrece, pulcramente expuestos, papeles de las colecciones del DHUB, que representan motivos propios de las diferentes corrientes del siglo XIX y XX. Nos han gustado la cenefa a dos bandas con pájaros y reflejos plateados, los papeles que simulan cuero en su acabado, el rosetón que parece situarnos en un salón de Edith Wharton, los motivos art déco, el papel titulado Forget me not blue -encargado por la mujer del presidente estadounidense McKinley- o los papeles de mi infancia como los que salían en la serie Cuéntame. Y al acabar nos proponen salir al barrio del Born y descubrir espacios diversos donde el papel pintado está presente, desde museos a restaurantes o tiendas de ropa. Una atractiva forma de pasar una mañana.

Más información en: http://www.dhub-bcn.cat/ca/agenda/fitxa/52

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