Os comentaba el otro día, a propósito del triple A,  opciones para las cenas de fin de semana. La receta de hoy es de las que hago habitualmente para resolver una de las comidas del fin de semana. Suelo cocinar el viernes para tener más despejado el sábado y el domingo. De este modo podemos seguir más facilmente los diferentes eventos deportivos y sociales de nuestros hijos. Las albóndigas con patatas, como un rustido, unos calamares, un estofado o un fricandó son platos con suficiente entidad para comer como plato único con algo de ensalada o con cuatro cosas de aperitivo. Os explico cómo las hago. Las medidas que os paso son para seis u ocho personas.

Ingredientes:

 -600gr de carne picada de ternera

-400gr de carne picada de cerdo

-8 patatas medianas

-3 cebollas

-1rebanada de pan

-1 huevo

-Leche, una hoja de laurel, sal y pimienta

Vale la pena comprar la carne en un sitio de confianza. Allí podéis ver la pieza que utilizan y ver cómo os la pican al momento -yo pido que me la pasen dos veces-. En casa con las manos bien limpias mezcláis las carnes en un bol grande, añadís una rebanada de pan (puede ser un trozo de pan de molde sin corteza) remojada en leche, un huevo entero y sal y pimienta al gusto. Cuando esté todo bien mezclado formáis bolitas y las enharináis. Las freís en una sartén y las reserváis. En una cazuela pocháis a fuego lento dos o tres cebollas ralladas con una hoja de laurel. Cuando la cebolla esté bien transparente y haya cogido un poco de color incorporáis las albóndigas. Cortáis las patatas como mal cortadas -dicen que así se hacen mejor- y las ponéis en agua para que saquen el almidón. Las escurrís y las incorporáis al guiso. Cubrís con agua (mejor con caldo) y dejáis cocer hasta que la patata esté tierna (20-25 minutos). En casa no le ponemos ni tomate ni guisantes. Al día siguiente ya tenemos la comida hecha y con el reposo de las horas el guiso está estupendo.

Anuncios