Tanto me gusta la fruta y las hortalizas que si un día no tomo, mi organismo me las reclama. En casa cocinamos durante todo el año muchas cremas de verduras. El peque de la casa ya las nombra según el color. Siempre recalco a mis hijos lo sanas que son y las vitaminas que aportan, para darles un valor añadido. Así que si introduzco una novedad tengo que saber qué beneficios comporta, porque en un momento u otro saltará la pregunta: ¿y ésta que vitamina tiene?. Existen dietas muy en alza que tienen en las verduras uno de sus pilares -otro día hablaremos de ellas-.

Soy de las que disfrutan comprando comida. En los mercados es un gusto por la cantidad y calidad de producto fresco que ofertan. Cerca de casa tengo el Mercat de la Llibertat, recién remodelado y con muy buenas paradas. Pero cada mes me acerco al más famoso de Barcelona, La Boquería. Aquello es un espectáculo. En el exterior hay unas pocas paradas de payeses que venden sus productos, cultivados en su mayoría en la zona del Llobregat. Allí conocí a Mercedes, que regenta uno de estos puestos. Me asesora con los productos, me ofrece más cantidad a mejor precio, me explica que a veces la apariencia no es bonita por las inclemencias del tiempo pero me pela, por ejemplo, una zanahoria, para que vea que por dentro está bien. Y acabamos hablando de guisos, economía doméstica y trucos de cocina. Valoro mucho el trato personal a la hora de ir a comprar y la confianza que me ofrece que alguien me asesore. En el huerto la calidad no está reñida con un buen precio.

Pero hay personas que no tienen tiempo para ir a comprar, y menos para ir de aquí para allá comparando precios. En ocasiones, también hay situaciones familiares que requieren priorizar otras tareas y delegar las compras. Para eso existen buenas opciones que facilitan que en casa se tenga producto fresco cada semana. Os paso dos referencias interesantes para comprar regularmente o puntualmente los productos del huerto por internet: http://disfrutaverdura.com/ y  www.laricarda.com.

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