Leo en Facebook un comentario de mi hermano en el que habla de que es hora de recoger el árbol, los adornos, de subirlos al altillo, de la vuelta al cole… “Suficiente”, dice para acabar. Yo interpreto un “enough is enough” que dicen los americanos para decir basta ya. Punto. Lo he oído estos últimos días a varias personas que quieren volver a su cotidianidad sin adornos. Fin de un ciclo, el navideño, que nos deja buenos momentos. Nos acompaña ese halo de buenos sentimientos, de valores, de ganas de ser mejor; también de buenas comidas, ocio compartido, reencuentros familiares y amistosos; la presencia de los que “vuelven a casa por Navidad” y novedades que se incorporan a nuestras casas.
Lo que queda después de Navidad es una tarea que hay que acometer con rapidez y eficacia porque mañana será disonante una casa llena de luces y estrellas al volver con la mochila a cuestas. Así que:
-Desmonta el árbol, recoge los adornos. Aprovecha para eliminar las cosas en mal estado y conserva sólo las que te servirán la próxima Navidad. Empaquétalo bien en una caja o bolsa que identifiques claramente. Puedes guardarla al fondo del altillo.
-Reordena tu casa: las sillas y butacas vuelven a sus sitios, también las plantas y fotografías relegadas para dar paso a ornamentos navideños.
-Lava con mimo las mantelerías. Lucha contra las manchas para que no te sorprendan desagradablemente cuando las hayas olvidado. Voy por el tercer intento para finiquitar una mancha de cera roja en un mantel. Si sólo las usas en estas fechas, enróllalas en un tubo de cartón o guárdalas dobladas envueltas en papel de seda.
-Rentabiliza al máximo los restos de comida de tu congelador y tu despensa. Evita ir a comprar los primeros días de vuelta a la normalidad y acaba con la última gamba, paté o trocito de jamón. Es buen momento para cocidos, quiches, croquetas e innovadores arroces o pastas. La cuesta de enero es larga y hay que ingeniárselas para animar la mesa cada día.
-Hay que tener manga ancha con el despliegue de juguetes. No tiene sentido empaquetarlos y guardarlos; que los niños jueguen y disfruten de sus novedades y que poco a poco encuentren su espacio en armarios y estantes. Eso implicará hacer limpieza de cosas en desuso.
¡Feliz año a todos! Un año más lleno de buenos momentos de hogar para compartir.




4 comentarios
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enero 13, 2012 a 17:03
Luna
Aún tengo los adornos puestos, son tan bonitos que me da pena quitarlos tan pronto y voy a disfrutar de ellos un poco más. También he colocado las postales de Navidad que han ido llegando y son tan preciosas que me hacen un poco más fácil la vuelta al trabajo.
enero 11, 2012 a 10:50
albasantaularia
La verdad es que me daba una pereza tremenda recoger todo, pero despues de leer el post, me puse las pilas y dediqué toda la tarde de ayer a dejar la casa como justo antes de la Navidad, con todas las figuras del pesebre, arbol y demás adornos navideños bien guardados en cajas, con las correspondientes etiquetas….(una que tiende al desorden y ha de etiquetar todo….). Gracias Mey por aportar tu granito en poner un poco de orden en mi vida hogareña…. Feliz año 2012.
Besos, Alba
enero 8, 2012 a 23:54
Rossend
En casa también han desaparecido los adornos de Navidad, todo excepto el Pesebre, que se queda hasta la Candelera. Mis padres siguen esta tradición y yo la mantengo, así que hasta el 2 de febrero el belén queda puesto… Un recuerdo de los entrañables días familiares y un eco de lo mucho que me gustaba montar el Pesebre y mover las figuritas de los Reyes Magos cuando era niño (debo reconocer que de pequeño, con la llegada de los Airgamboys, el pobre niño Jesús había recibido algún que otro ataque pirata e incluso algún secuestro). ¡Feliz 2012 a todos!
enero 8, 2012 a 22:12
Núria
Acabo de recollir-ho tot ara mateix. Apunt per anar a dormir i demà a tornar-hi com que no hagués passat res!!