El cuarto de baño y la cocina son las dos estancias de la casa que deben estar más limpias. Su uso diario y reiterado requiere un mantenimiento constante. No hay color entre un baño limpio y uno sucio. La sensación de bienestar se puede transformar en malestar con mucha facilidad. Así que por nuestro propio bien debemos “hacer” el baño cada día. Hablemos hoy de sanitarios y superficies. Dejamos para otro el tema espejos, mamparas, luces, ventanas, rejillas y objetos varios.

Los gustos y rutinas determinan en buena parte los productos que usamos, también la economía doméstica. Así que os transmito mis experiencias personales. Me gustan los productos tipo gel, que puedes aplicar, que enjabonan y después se aclaran. Don Limpio sería mi preferido. Se trata de un limpiador que permite una buena limpieza diaria, que huele bien y que en el aclarado final -con una bayeta de microfibra- se seca sin dejar marcas. A su vera han surgido varias versiones de marcas blancas. La de Mercadona es muy competitiva por su precio y formato. De hecho, si utilizas poca cantidad de jabón -suficiente para el día a día- un envase te puede durar varias semanas.

Entre mis manías está el rechazo visceral a los productos que contienen o huelen a lejía. De pequeña ese aroma estaba asociado a limpiezas en profundidad, pero me molesta su peristente olor. Los geles para la limpieza del baño que añaden el adjetivo oceánico y que son azules como el mar suelen tener un aroma fresco y efímero. Ya me va bien. Las modas nos han hecho pasar por el pino, el jabón de Marsella y el aloe vera. El azul es un clásico. Hace unos meses hice de probadora de un nuevo producto, ya en el mercado: Zas! Baños . Su envase es moderno, en spray y transmite cierta sofisticación por la combinación de aromas. Pertenece al mismo grupo de KH7, un auténtico referente en los antigrasas. El aroma está bien y el resultado de limpieza también. Queda todo reluciente. Eso sí no hay que hacer caso de la indicación de que no requiere aclarado. No me cuadra limpiar en seco y si usas una bayeta con agua compruebas que es jabonoso. Así que para platos de duchas y bañeras es imprescindible el aclarado. Me parece una muy buena alternativa al repaso de urgencia con toallitas. El precio roza los 3 euros pero me duró 8 semanas usándolo cada día en un baño y en un aseo.

Seguimos otro día con el tema limpieza de baños. Hay que invertir unos pocos minutos al día pero a cambio encuentras un refugio para ducharte o darte un baño relajante, ponerte tus cremas o, simplemente, lavarte los dientes a gusto.

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